lunes, 4 de octubre de 2010

Esperanzas.

La ingenuidad de mis manos torcía mis sentimientos, mis hombros alzados al viento suspiraban un te quiero a bordo de unas lágrimas incesantes, mi voz perdida en el aire susurraba un adiós lejano y a la vez llegaba a mis labios, y el agua que surgía de mis ojos llenos de tristeza aclaraban un final inminente. Quizás haya sido imposible descifrar el destino de mi vida, aquel en el que todas las personas que existen marcan su territorio y se limitan a luchar por "ese mismo", es decir, el futuro que hay en cualquier papelera de fracasos.
Después de esta ligera despedida, grité un "hasta luego" sin querer decir nada y al mismo tiempo lo dije todo, sin esperar un abrazo como olvido, como adiós, como un hasta nunca compañero. Es verdad que buscamos tópicos como la pareja ideal, el rincón de enamorados, etcétera, etcétera, cuando todo lo que hacemos es lo contrario, buscar pelea, buscar un salvaje que nos tiente.. que nos rebele tal y como somos, cuando la verdad es, que no hay que investigar acerca de un tópico o de una simple teoría, incluso eso mismo hay que pasarlo por alto, y ser nosotros mismos..
Yo en este caso no lo he sido, las trayectorias que he realizado a lo largo de mi vida, corta para todo lo que quiero hacer y soñar, han sido épicas, estúpidas a veces, y el destino que forjamos es tan solo el que buscamos lograr, el que sentimos cuando atraca el barco, cuando se dice un adiós en medio de la calle central, cuando el avión despega y deja recuerdos atrás_

No hay comentarios:

Publicar un comentario