viernes, 30 de julio de 2010

Día 9.

Ha pasado demasiado tiempo desde que conté lo que me pasaba. Oliver ha pasado de ser un simple amigo con derecho a roce al amor de mi vida. He pensado mucho en lo que esperaba de mi vida, como una simple carcajada. Me refiero a que nunca he vivido de manera esperada para mí. Siempre ha sido un puzle lleno de preguntas borrosas y confusas sobre lo que es el amor y la pasión, como películas del Oeste o las de comedia románticas. Espero que esto no se convierta en un simple rollo de verano, o de invierno, o de cualquier estación del año, sino que de verdad sea algo especial.
Algo que me desvele por completo como persona, que me desviva de todo lo que haya vivido anteriormente, y la locura que desato es un huracán de energía que viene hacia la Tierra como nunca lo habían hecho. Por eso tengo miedo, tengo miedo de que esto se acabe, de que haya peligro en el ambiente, que no me salve de la vida sin pasión ni amor, que tener preocupaciones solo relacionadas con el trabajo y de poder viajar cuanto me apetezca, pero sin un hombro al lado mío, con el que llorar o reír, compartir momentos o compartir crisis, pero yo lo único que sé que la vida es muy corta para poder tener preocupación encima y eso, dura mucho para poder contarlo.

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